Del terreno de juego a la política: por qué la UE debe ponerse al día en el ámbito del deporte mundial

Del terreno de juego a la política: por qué la UE debe ponerse al día en el ámbito del deporte mundial

25.06.2026

Del terreno de juego a la política: por qué la UE debe ponerse al día en el ámbito del deporte mundial

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Estadio de fútbol

En su día, el deporte se consideraba algo ajeno a la política. Los últimos Mundiales y las crecientes disputas geopolíticas en torno a las competiciones internacionales demuestran que esto ya no es así. 

Hoy en día, el deporte no es solo entretenimiento. Es poder, influencia y negocio. Los derechos de organización, las inversiones respaldadas por los Estados y el creciente dominio comercial de organismos reguladores como la FIFA condicionan cada vez más la política internacional y los mercados mundiales. Lo que antes era principalmente una actividad social y cultural se ha convertido en una industria global valorada en miles de millones de euros. 

Durante años, el deporte se benefició de un estatus especial que le permitía funcionar con mucha mayor autonomía que la mayoría de los sectores. Pero, dado que los organismos reguladores supervisan mercados valorados en miles de millones y que los eventos deportivos acarrean importantes consecuencias políticas y económicas, ese carácter excepcional resulta cada vez más difícil de justificar. Por ello, la Unión Europea se muestra cada vez menos dispuesta a tratar el deporte como algo ajeno a su marco jurídico y normativo. 

Para el PPE, esto es importante porque el deporte sigue estando profundamente entrelazado con la vida europea. Millones de europeos participan en él cada día como aficionados, deportistas, voluntarios y participantes. El deporte crea comunidades, promueve la salud y fomenta la inclusión, especialmente entre las personas con menos oportunidades y las personas con discapacidad. Este es el Modelo Deportivo Europeo. 

Precisamente porque el deporte desempeña un papel social tan importante, su gobernanza y la cuestión de quién detenta el poder en su seno se han convertido en un asunto de interés público. La confianza en el deporte no solo depende de lo que ocurre en el terreno de juego, sino también de si las estructuras que lo sustentan son justas, transparentes y responsables. 

Al mismo tiempo, la rápida comercialización del deporte ha puesto de manifiesto los límites de su estatuto especial. Las inversiones transfronterizas, los flujos financieros y la monetización de las grandes competiciones plantean cada vez más cuestiones que no pueden separarse de las normas de la UE en materia de competencia, transparencia y rendición de cuentas. 

El PPE rechaza la idea de que el deporte deba quedar al margen de la legislación de la UE. Sentencias recientes del Tribunal de Justicia de la Unión Europea han confirmado que los organismos deportivos están sujetos a la normativa europea cuando sus decisiones tienen efectos económicos significativos. Esto refleja un cambio más amplio y necesario hacia una gobernanza más sólida y una mayor rendición de cuentas. 

El creciente debate en torno al precio de las entradas es un ejemplo de ello. Los sistemas de precios dinámicos suelen presentarse como simples mecanismos de mercado. En realidad, el deporte no funciona como un mercado competitivo normal. Los aficionados no pueden simplemente elegir otra final del Mundial, otro estadio u otro organizador. 

Tal y como advirtieron recientemente las organizaciones de consumidores en una carta conjunta dirigida a Ursula von der Leyen, los eventos deportivos en directo se caracterizan por una escasez estructural: un organizador, un recinto, una fecha y, a menudo, una única plataforma de venta de entradas. 

En ese contexto, la fijación dinámica de precios no premia la eficiencia. Convierte la lealtad de los aficionados en una guerra de pujas. El resultado es cada vez más evidente: precios más altos, menor accesibilidad para los aficionados de a pie y una frustración creciente entre los aficionados de toda Europa. 

Las quejas relacionadas con los grandes torneos, incluidas las competiciones organizadas bajo la autoridad de la FIFA, ya están llegando a los reguladores europeos. 

Notas a los editores

El Grupo PPE es el grupo político más numeroso del Parlamento Europeo con 184 Miembros de todos los países

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