Documento de posición del Grupo PPE: Marco financiero plurianual 2028-2034

19.06.2025

Documento de posición del Grupo PPE: Marco financiero plurianual 2028-2034

Billetes en euros y bandera de la UE

El Grupo PPE cree que una Unión Europea fuerte debe estar dotada de un presupuesto sólido y a largo plazo que pueda cumplir las prioridades estratégicas, responder adecuadamente a acontecimientos imprevistos, atender las preocupaciones de sus ciudadanos –y también prestar apoyo a las familias– y contribuir a transformar la UE en una economía y una sociedad modernas, sostenibles y resilientes. El presupuesto de la UE debe centrarse en los bienes públicos europeos, aportando valor añadido comunitario y creando sinergias entre los proyectos nacionales y los de la UE, al tiempo que se garantiza que las dimensiones transfronterizas, locales y regionales adquieran mayor protagonismo. El verdadero éxito radica en obtener resultados tangibles en relación con nuestras prioridades, lo que requiere, por razones de eficiencia económica y viabilidad política, una adecuada armonización entre los niveles en los que se gestiona una política y los niveles en los que se financia.

1. Arquitectura del MFP

El Grupo PPE cree firmemente que la futura arquitectura y diseño del MFP debe salvaguardar el papel del Parlamento Europeo como autoridad legislativa, presupuestaria y de aprobación de la gestión. El Grupo se mantendrá firme en la defensa de los derechos del Parlamento a ejercer plenamente sus poderes y prerrogativas por razones de legitimidad democrática.

Un único plan nacional por Estado miembro no puede ser la base del gasto de gestión compartida a partir de 2027. El Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR) no debe ser un modelo para el presupuesto de la Unión debido a las múltiples deficiencias de este modelo y, en particular, a su inherente centralización excesiva. Los niveles regional y local deben seguir siendo el centro del futuro diseño de los planes de gestión compartida.

  • El Grupo PPE subraya que los planes nacionales del MRR no deben reproducirse como tales en el próximo MFP. El futuro presupuesto de la UE debe diseñarse para apoyar una aplicación satisfactoria de las políticas de la UE, como las de cohesión o agricultura, y permitir el cumplimiento de sus objetivos comunes y específicos.
     

  • Al Grupo PPE le preocupa que la financiación de la UE en régimen de gestión compartida esté condicionada al cumplimiento de hitos y objetivos vinculados a reformas específicas a nivel nacional. Solo tiene intención de considerar esta opción si se demuestra que esas reformas son proporcionadas, están bien calibradas, están directamente relacionadas con las políticas pertinentes de la UE y se establecen al nivel adecuado (nacional, regional o local). Las autoridades locales y regionales y otros beneficiarios no pueden ser penalizados ni responsabilizados por las reformas que no se apliquen a nivel nacional.
     

  • El Grupo PPE espera que se preserve plenamente el papel de las autoridades locales y regionales en el diseño, negociación y aplicación de los planes pertinentes. Las autoridades regionales y locales conocen mejor las necesidades y especificidades sobre el terreno, y un enfoque basado en el lugar, la gobernanza multinivel y la asociación son principios clave que deben sustentar el próximo MFP. Una sólida capacidad regional y local garantiza una aplicación eficaz y aporta el máximo valor añadido.
     

  • El Grupo PPE insiste en que la financiación de la agricultura, la pesca y la cohesión debe salvaguardarse en estructuras diferenciadas y contar con asignaciones claramente identificadas y delimitadas según sus respectivos principios, bien establecidos.
     

  • El Grupo PPE considera que, si bien la flexibilidad debe ser un elemento clave de la futura reforma del MFP, no debe ir en detrimento de garantizar un nivel suficiente de previsibilidad en la financiación de la UE. En este contexto, el Grupo espera que las regiones sigan contando con dotaciones presupuestarias predefinidas que les permitan planificar y ejecutar sus proyectos.

El Fondo de Competitividad, si se concibe como un gran fondo paraguas que fusiona múltiples programas de éxito de la UE en uno solo, no es aceptable en esta forma, ya que corre el riesgo de comprometer los objetivos originales de esos programas.
 

  • El Grupo PPE subraya que el Programa Horizonte Europa debe preservar su marca y su integridad y seguir siendo un programa autónomo de la UE en el próximo MFP. Debe preverse una asignación separada para el Consejo Europeo de Investigación y el Consejo Europeo de Innovación, garantizando así que la excelencia siga siendo la piedra angular de la política de investigación e innovación de la UE. Horizonte Europa y otros programas emblemáticos de la UE que favorecen el crecimiento y la competitividad deberían incluirse en una rúbrica específica del MFP en lugar de fusionarse en un único Fondo de Competitividad.
     

  • El Grupo PPE considera que un futuro Fondo de Competitividad debe desarrollarse de acuerdo con los modelos InvestEU y FEI y aprovechar un conjunto de instrumentos de fuentes de financiación que incluye garantías, préstamos y capital. Debe potenciar prioritariamente la financiación privada y permitir que las empresas de nueva creación, las pymes y las empresas en fase de expansión tengan un acceso más fácil a la financiación.
     

  • El Grupo PPE subraya que el Fondo de Competitividad debería apoyar a las pymes e invertir en el fomento de la innovación mediante políticas sólidas y horizontales que afecten a todos los sectores económicos y que sean esenciales para preservar la competitividad y salvaguardar la integridad del mercado único. Debe centrarse en la mejora de las condiciones microeconómicas en toda la Unión, así como en garantizar que todos los Estados miembros puedan beneficiarse para reforzar satisfactoriamente la competitividad europea en los mercados mundiales y seguir un razonamiento basado en el mercado global, proporcionando subvenciones a proyectos industriales que se enfrentan a condiciones desiguales en el mercado mundial y tienen un valor estratégico para la competitividad de la Unión.

Un nuevo mecanismo europeo para el mercado interior

  • El Grupo PPE pide que las necesidades de inversión estructurales y a largo plazo se traten por separado del Fondo de Competitividad a través de un mecanismo europeo específico para el mercado interior, con el fin de garantizar la previsibilidad de la inversión y la planificación en infraestructuras, incluidas las medidas para profundizar estructuralmente en el mercado único. El nuevo mecanismo debe basarse en el Mecanismo Conectar Europa, con un enfoque estratégico claro y un mayor valor añadido europeo.
     

  • El Mecanismo para el Mercado Interior debería estar estrechamente vinculado a la nueva Estrategia para el Mercado Único y tener como objetivo liberar plenamente el potencial del mercado único combinando reformas estructurales con inversiones a largo plazo en infraestructuras cruciales y transfronterizas, incluida la conexión de las redes eléctricas, ferroviarias y de comunicaciones, en toda Europa.

El Fondo Global Europeo para renovar la financiación de la acción exterior, tal y como prevé la Comisión, suscita serias preocupaciones en el Grupo PPE.

  • El Grupo PPE recuerda que, en el actual MFP, se han planteado múltiples problemas derivados de la fusión de varios programas en el Instrumento de Vecindad, Desarrollo y Cooperación Internacional (IVCDI) e importantes complicaciones debidas a la opacidad de la nomenclatura presupuestaria.
     

  • El Grupo PPE subraya que cualquier reducción de los programas debe compensarse con un desglose mucho más detallado de las líneas presupuestarias para que la autoridad presupuestaria pueda rendir cuentas adecuadamente y garantizar que la toma de decisiones en el procedimiento presupuestario anual y en el curso de la ejecución del presupuesto tenga sentido.
     

  • El Grupo PPE hace hincapié en que, aunque la UE y sus Estados miembros son los mayores donantes mundiales en cooperación al desarrollo, este liderazgo carece de visibilidad. La gran dependencia por parte de la Comisión de la gestión indirecta a través de los socios ejecutivos a menudo oscurece el papel de la UE, en gran parte debido a unas normas internas demasiado complejas.
     

  • El Grupo PPE pide que todos los gastos de la Política Exterior y de Seguridad Común (PESC) formen parte inherente del presupuesto de la UE, salvo en los casos de operaciones militares o de defensa, para garantizar la plena transparencia y una supervisión parlamentaria adecuada.

El Grupo PPE cree que existe una clara necesidad de avanzar hacia una auténtica Unión de Defensa, en particular en la contratación conjunta y en la creación de capacidades comunes de defensa y de la base industrial y tecnológica de la defensa europea, en coordinación con la OTAN y respetando plenamente tanto los compromisos de neutralidad como las preocupaciones particulares de seguridad de cada uno de los Estados miembros de la UE. Este objetivo puede alcanzarse mediante un gasto de defensa renovado, con todos los programas pertinentes de la UE agrupados en una rúbrica específica del MFP.

Preparación ante las crisis

El presupuesto de la UE no se ha diseñado con capacidad para reaccionar adecuadamente ante situaciones imprevistas y responder a nuevas necesidades, debido a su flexibilidad reducida.
 

  • El Grupo PPE pide una capacidad de respuesta a las crisis suficiente en el próximo MFP y márgenes suficientes en cada rúbrica. Los programas de gasto deben mantener una reserva de flexibilidad inherente, cuya asignación a objetivos políticos específicos será decidida por la autoridad presupuestaria.
     

  • El Grupo PPE está alarmado por el creciente impacto de las catástrofes naturales, que a menudo son consecuencia del cambio climático y, por tanto, es probable que se produzcan con mayor frecuencia e intensidad en el futuro. Creemos que el MFP 2028-2034 debería incluir solo dos instrumentos especiales del MFP: uno dedicado a garantizar la solidaridad en caso de catástrofes naturales y otro para la respuesta general a las crisis.

2. Tamaño del MFP a partir de 2027

En tiempos en que la Unión se enfrenta a un número creciente de crisis y la necesidad de cumplir las expectativas es imperiosa, el MFP posterior a 2027 debe estar dotado de mayores recursos en comparación con el periodo 2021-2027. El presupuesto de la UE debe tener una dotación adecuada de los medios necesarios para abordar tanto las prioridades políticas actuales como las que vayan surgiendo, así como para estar en condiciones de respetar sus obligaciones legales y reembolsar la deuda derivada de la UE de nueva generación.

  • El Grupo PPE considera que la producción de alimentos y la seguridad alimentaria son componentes vitales de la autonomía estratégica y que la PAC posterior a 2027 debe beneficiarse de un presupuesto específico, al menos mantenido en su nivel actual y teniendo en cuenta la inflación para evitar una reducción del valor real del apoyo a los agricultores; debería mantenerse la estructura de los dos pilares. Deben mantenerse las ayudas directas, ya que aportan un claro valor añadido europeo y constituyen un fuerte apoyo a la producción y a la renta de los agricultores, al tiempo que deben seguir concediéndose ayudas específicas a las explotaciones familiares y a los jóvenes agricultores. El próximo MFP también debe proporcionar financiación adecuada a la pesca y la acuicultura de la UE para garantizar que el sector siga siendo competitivo, innovador y comprometido con la descarbonización. El Grupo PPE apoya firmemente el refuerzo del programa POSEI y su dotación financiera, dado su papel crucial en el mantenimiento de la actividad agrícola y el suministro de alimentos en las regiones ultraperiféricas, y solicita además la creación de un programa POSEI independiente para apoyar la pesca y la acuicultura en las regiones ultraperiféricas.
     

  • El Grupo PPE considera que una política de cohesión modernizada debe impulsar el crecimiento, promover la convergencia entre regiones y evitar la fragmentación dentro del mercado único, pero también abordar nuevos retos, como la vivienda o el declive demográfico. El próximo MFP debe seguir apoyando la cohesión económica, social y territorial, prestando un apoyo específico a todas las regiones y, por lo tanto, demanda que la política de cohesión de la UE reciba al menos el mismo nivel de financiación que en el actual periodo en términos reales.
     

  • El Grupo PPE subraya que el próximo MFP debe impulsar la competitividad, mejorar la capacidad de innovación de la Unión y proporcionar inversiones que garanticen la autonomía estratégica de la Unión. El próximo MFP debería reservar y priorizar la financiación de los programas emblemáticos de la UE, entre otros, en los ámbitos de la investigación y la innovación (incluida la investigación básica), la energía, el transporte y la infraestructura digital, así como la finalización de las redes transeuropeas, la sanidad y la biotecnología, en vista de los importantes retos sanitarios.
     

  • El Grupo PPE pide que se avance hacia una auténtica Unión de Defensa, y que el próximo MFP apoye un enfoque global de la seguridad mediante un aumento de la inversión en capacidades tanto civiles como militares bajo el principio de preferencia europea, siempre que exista una alternativa europea. El Grupo PPE considera que debe prestarse especial atención al refuerzo de la frontera oriental de la Unión, especialmente de las regiones orientales de la UE limítrofes con Rusia, Bielorrusia o Ucrania, que sigue siendo un eje crítico para la disuasión, la resistencia y la protección de toda la Unión. El gasto en defensa debe ir de la mano de otras inversiones a largo plazo de la Unión.
     

  • El Grupo PPE pide una financiación adecuada para apoyar el programa insignia Erasmus+ en reconocimiento de su contribución única a la mejora de la movilidad educativa y el aprendizaje en toda Europa, así como al sector de la cultura, que es fundamental para formar una identidad europea.
     

  • El Grupo PPE considera que el próximo MFP debe proporcionar los recursos necesarios para abordar adecuadamente los principales retos de la Unión, como en el ámbito de la migración y la protección efectiva de las fronteras exteriores de la UE, incluida la financiación de infraestructuras fronterizas, así como para respaldar la acción exterior de la Unión, incluida la ayuda humanitaria, con el fin de fomentar la paz, la estabilidad y la seguridad duraderas.

El Grupo del PPE está convencido de que el nivel global del presupuesto de la UE debe ser proporcional a las necesidades de financiación de las políticas tradicionales de la Unión; a la financiación adicional necesaria para las nuevas prioridades de la UE — en particular la defensa y la competitividad—; a las necesidades de reembolso de la deuda del NGEU; y a la capacidad de la Unión para responder a nuevos choques y crisis, dejando al mismo tiempo márgenes suficientes para hacer frente a la evolución de las necesidades de gasto. El Grupo PPE pide, por tanto, que el próximo MFP se aleje del nivel históricamente restrictivo y autoimpuesto del 1 % de la RNB.

3. Simplificación

Es prioritario reducir significativamente el exceso de regulación y la burocracia para los beneficiarios finales de los fondos de la UE. La simplificación debe realizarse respetando plenamente el equilibrio institucional previsto en los Tratados. Es importante que la información relativa a los destinatarios finales de la UE esté a disposición del público en los futuros programas. El Grupo PPE considera la digitalización un elemento clave para simplificar y modernizar los procesos administrativos.
 

  • El Grupo PPE pide una simplificación significativa de las normas sobre el gasto de la UE para los beneficiarios finales en el próximo MFP, con especial atención a las necesidades de las pymes, que a menudo se enfrentan a cargas administrativas desproporcionadas. Un presupuesto más sencillo debe ser también más transparente, lo que permitirá mejorar la rendición de cuentas, el escrutinio, el control del gasto y la reducción del riesgo de doble financiación, malversación y fraude. Por ello, el Grupo PPE reclama un sistema informático interoperable de presentación de informes con una norma de datos armonizada para hacer un seguimiento de los flujos de efectivo a los beneficiarios finales reales y a los organismos responsables de la ejecución.
     

  • La simplificación y la flexibilidad no deben utilizarse como pretexto para conceder simplemente más poder a la Comisión en la asignación de fondos y en el desplazamiento de recursos entre programas sin los necesarios controles y equilibrios a expensas del Parlamento como autoridad de aprobación de la gestión y presupuestaria.

4. Gobernanza y control

  • El Grupo PPE se opone firmemente a cualquier intento de marginar al Parlamento Europeo en su papel de colegislador y autoridad presupuestaria y de aprobación de la gestión. El Parlamento, como única autoridad de aprobación de la gestión de la Unión y responsable de controlar de cerca a la Comisión, debe poder desempeñar plenamente su papel. El Grupo PPE se opone, en este contexto, a la utilización del artículo 122 del TFUE como base jurídica para cualquier nueva propuesta legislativa con implicaciones para el presupuesto de la Unión.
     

  • Para los futuros instrumentos basados en el rendimiento, es importante que la financiación esté claramente vinculada a los resultados. Por esta razón, el Grupo PPE insiste en que el próximo MFP no debe basarse
    en instrumentos basados en el rendimiento si la financiación correspondiente no está claramente vinculada a inversiones o proyectos concretos y a las reformas correspondientes.
     

  • El Grupo PPE hace hincapié en la necesidad de transparencia, trazabilidad y buena gestión financiera de los fondos de la UE, en consonancia con el TUE, el TFUE y el Reglamento Financiero, así como con las recomendaciones y conclusiones de los informes pertinentes del TCE.

5. Condicionalidad en el presupuesto de la UE

La UE debe hacer pleno uso de todas las herramientas existentes para proteger el presupuesto comunitario. El cumplimiento de los valores y derechos fundamentales de la Unión es un requisito previo esencial para acceder a los fondos de la UE.

  • El Grupo PPE subraya que el mecanismo de condicionalidad del Estado de Derecho debe mantenerse y reforzarse. Debe existir un vínculo claro con la protección de los intereses financieros de la UE.
     

  • El Grupo PPE subraya que, a la hora de activar el mecanismo, deben aplicarse criterios y normas objetivos, y los Estados miembros deben recibir el mismo trato.
     

  • El Grupo PPE pide que se mejore la protección de los beneficiarios finales para proteger a las regiones y municipios, así como a otros beneficiarios, como estudiantes, investigadores o pymes.

El Grupo PPE subraya que la dimensión del mercado único es muy importante, y que las infracciones de las normas del mercado único que afectan al presupuesto de la UE, como las relacionadas con la contratación pública, deben tenerse en cuenta en el contexto del mecanismo de condicionalidad siempre que la infracción de estas normas se base en circunstancias claras y objetivas y esté vinculada a los intereses financieros de la UE.

6. Principios horizontales

Grupo PPE subraya que la integración en el presupuesto de la Unión debe hacerse de manera eficiente y eficaz, respetando los principios de proporcionalidad y necesidad. Los principios horizontales actuales deben actualizarse en consonancia con los objetivos políticos de la Unión, garantizando al mismo tiempo la reducción de la carga burocrática para los beneficiarios financieros.
 

  • El Grupo PPE subrayala importancia de integrar la competitividad y la preparación en todos los programas de la Unión.
     

  • El Grupo PPE insiste en que el establecimiento de objetivos de integración no debe suponer un nuevo aumento de la burocracia y la carga administrativa para los beneficiarios.
     

  • El Grupo PPE cree que la mejor forma de lograr la integración es a través de un conjunto de medidas, principalmente mediante el diseño de políticas, unas evaluaciones de impacto exhaustivas y un sólido seguimiento del gasto.

7. Ampliación de la UE

El próximo MFP será fundamental para preparar a la Unión para la ampliación y a los países candidatos para la adhesión.
 

  • El Grupo PPE considera que la estabilidad, la seguridad y la resistencia democrática de los países candidatos están inextricablemente unidas a las de la UE y requieren una inversión estratégica sostenida, vinculada a reformas que apoyen su convergencia con las normas de la Unión.
     

  • El Grupo PPE pide un apoyo estratégicamente orientado a la preadhesión y al crecimiento y la inversión. La ayuda de preadhesión posterior a 2027 debería proporcionarse tanto en forma de subvenciones como de préstamos, con una mayor condicionalidad en cuanto al respeto de los valores europeos fundamentales, incluidos el Estado de Derecho, la independencia judicial, los principios democráticos y los derechos fundamentales. En el caso de los mecanismos establecidos, es necesario reforzar el modelo de gobernanza, así como la supervisión del Parlamento.
     

  • El Grupo PPE subraya que el apoyo de preadhesión a Ucrania debe diferenciarse de la ayuda financiera destinada a la estabilidad macroeconómica y la recuperación de posguerra, que requieren un esfuerzo internacional concertado en el que el presupuesto de la UE desempeña un papel importante.
     

  • El Grupo PPE está convencido de que la actual cláusula de revisión obligatoria en caso de ampliación debe mantenerse en el próximo marco y que las dotaciones nacionales no deben verse afectadas.

8. Nuevos recursos propios y amortización de la deuda

El Grupo PPE cree firmemente que, para que la Unión pueda amortizar la deuda de NextGenerationEU sin comprometer su capacidad de cumplir sus prioridades políticas, el presupuesto de la UE debe dotarse de un conjunto diversificado y ampliado de recursos propios de la UE.
 

  • El Grupo PPE subraya que la amortización de la deuda de NextGenerationEU es una obligación legal, y que debe mantenerse el calendario de amortizaciones. La UE debe respetar sus compromisos y garantizar que se prevén ingresos suficientes para este fin. Una posible prórroga de la amortización solo debería considerarse si no afecta negativamente al presupuesto de la UE, y no puede reemplazar la necesidad de introducir recursos propios.
     

  • El Grupo PPE apoya firmemente la introducción urgente de nuevos recursos propios para cubrir el importe de la amortización de la deuda y las mayores necesidades de gasto de la Unión. Sin embargo, el Grupo PPE subraya que los nuevos recursos propios no deben dar lugar a impuestos adicionales que sobrecarguen a los ciudadanos de la UE u obstaculicen la competitividad de las empresas de la UE.
     

  • El Grupo PPE está seriamente preocupado por la total falta de avances en el Consejo sobre la introducción de nuevos recursos propios, tras las propuestas de la Comisión para 2023. El Grupo PPE considera que el Parlamento Europeo también debería tener en cuenta los progresos realizados en el Consejo hacia la adopción de nuevos recursos propios antes de dar su aprobación al futuro MFP.
     

  • El Grupo PPE considera que deben explorarse todos los instrumentos y herramientas para dotar a la Unión de los recursos necesarios, especialmente en el ámbito de la seguridad y la defensa. El endeudamiento conjunto podría considerarse una opción para obtener los recursos necesarios solo en casos excepcionales y respetando plenamente las restricciones impuestas por el Tratado y la legislación pertinente de la UE, teniendo en cuenta al mismo tiempo el limitado espacio fiscal de la Unión. Además, el endeudamiento conjunto podría considerarse bajo la condición de que facilite la financiación oportuna de políticas europeas con un claro valor añadido europeo, y que esté plenamente alineado con las prioridades estratégicas de la UE que proporcionan bienes públicos europeos, o que facilite inversiones en proyectos transfronterizos o paneuropeos que aumenten el potencial de crecimiento de la UE. Para garantizar que no se imponen límites indebidos a otras prioridades políticas ni cargas indebidas a los Estados miembros, los contribuyentes y las generaciones futuras, la UE debe desarrollar normas y límites explícitos a su endeudamiento, además de políticas claras para su gestión de la deuda, con el objetivo de minimizar los costes financieros globales para el contribuyente.

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