PACTO ANTITERRORISTA DEL GRUPO DEL PARTIDO POPULAR EUROPEO

28.04.2015

PACTO ANTITERRORISTA DEL GRUPO DEL PARTIDO POPULAR EUROPEO

Prevenir la radicalización e intensificar el proceso de desradicalización

La cuestión de cómo desradicalizar e integrar a las personas insatisfechas es uno de los principales puntos de nuestra estrategia. Cada vez resulta más evidente la necesidad de vigilar Internet de manera coordinada, puesto que los extremistas utilizan este espacio libre para difundir su propaganda radical. El Grupo del PPE insta a los Estados miembros y la Comisión a reforzar su cooperación con las empresas de Internet y las plataformas de las redes sociales (Google, Twitter, Facebook, YouTube y otros) para restringir el acceso al material terrorista en línea y eliminar la propaganda terrorista en la Red, garantizando al mismo tiempo el respeto de los derechos fundamentales, especialmente a la privacidad y la protección de datos. Las empresas de Internet deben ser conscientes de sus responsabilidades en la difusión de contenidos que hagan apología del terrorismo. Los Estados miembros deberían establecer marcos legislativos para vigilar con firmeza y de cerca los discursos de odio, a los predicadores del odio que difunden propaganda radical (incluso en sitios religiosos) y a los reclutadores de personas de la UE.  Esto incluye la mejora del proceso de información pública de contenidos extremistas en línea mediante la creación de sitios web o puntos de contacto directos para los ciudadanos y la financiación de la UE de campañas de sensibilización positiva contra la radicalización en línea y fuera de línea, y de campañas en contra del odio.

El Grupo del PPE también ha señalado en varias ocasiones la necesidad de identificar y hacer una distinción clara entre la ideología del extremismo islámico y la religión del Islam. La UE tiene un papel importante a la hora de apoyar proyectos de investigación e información sobre el Islam moderado y, con ello, intensificar el diálogo con las comunidades musulmanas para reunir nuestros esfuerzos a fin de combatir el fundamentalismo y la propaganda terrorista. El Grupo del PPE intensificará sus innovaciones estructurales y políticas existentes para fomentar el diálogo interreligioso e intercultural, incluso estableciendo plataformas comunitarias específicas para este fin. La UE también debe apoyar a los Estados miembros para que desarrollen programas educativos que cubran los aspectos cívicos e históricos de la religión. La UE debe reforzar urgentemente los programas específicos (proyectos sociales y de integración) destinados a los «terroristas autóctonos» y los programas existentes de desradicalización. Para ello, el Grupo del PPE insta a los Estados miembros a combatir la radicalización desde una perspectiva holística y pide que se aproveche mejor la Red para la Sensibilización frente a la Radicalización (RSR), que aúna a todas las partes implicadas en el sector. Para apoyar la iniciativa de los Estados miembros en este asunto, la Comisión debe recurrir a la plena utilización del nuevo Fondo de Seguridad Interior 2014-2020.

Asimismo, los atentados de París hacen que establecer un plan de acción comunitario contra la radicalización en las cárceles sea todavía más acuciante. El Grupo del PPE pide a los Estados miembros que consideren dedicar esfuerzos para aislar de manera general a los prisioneros islamistas radicales en las cárceles y mejorar la formación del personal en las instituciones penitenciarias para detectar más fácilmente a los internos que estén implicados en actividades relacionadas con el terrorismo. Reducir la comunicación entre prisioneros radiales islamistas ha demostrado ser una buena herramienta para evitar que se estructuren y organicen sus ataques. Para ello, el Grupo del PPE anima a los Estados miembros a mantener un presupuesto adecuado, en particular para la formación especializada del personal penitenciario para trabajar en estos cuartos aislados. Por otra parte, el Grupo del PPE hace hincapié en que los representantes religiosos que mantienen un estrecho contacto con los presos también deben recibir formación específica.

El Grupo del PPE también expresa su profunda preocupación por la propagación del odio y las prédicas extremistas que se llevan a cabo en salas de oración, que están siendo mal utilizadas para promover la radicalización en diferentes Estados miembros, y señala los dramáticos efectos de este hecho en el aumento del fundamentalismo en nuestras sociedades. Los Estados miembros deben adoptar las medidas adecuadas para examinar estrechamente este fenómeno con firmeza y abordar la cuestión del reclutamiento y de la financiación de los imames procedentes de terceros países. El Grupo del PPE está dispuesto a apoyar a los Estados miembros, política e institucionalmente, en cualquier medida legal pertinente que deban tomar para hacer frente a la influencia financiera e ideológica en sus comunidades religiosas desde el extranjero. Creemos firmemente que se debería aplicar una política comunitaria sólida de retorno y expulsión de radicales de terceros países.

De manera más general, el Grupo del PPE ha señalado en los últimos años la tremenda necesidad de mejorar las políticas de integración de los Estados miembros, no solo para los inmigrantes que llegan de terceros países, sino particularmente para los jóvenes inmigrantes de segunda y tercera generación, que son europeos nacidos en la UE.

Por último, una estrategia global de prevención de la UE también debe tener en cuenta plenamente sus políticas exterior y de desarrollo con el fin de combatir la pobreza, la discriminación y la marginación, luchar contra la corrupción, promover la buena gobernanza y prevenir y resolver conflictos, ya que todos estos factores contribuyen a la marginación de determinados grupos y sectores de la sociedad, lo que los hace más vulnerables a la propaganda de los grupos extremistas. El Grupo del PPE considera, por lo tanto, que una parte de nuestra ayuda a la cooperación y el desarrollo se debería dedicar a la lucha contra el terrorismo. Sin embargo, rechazamos las teorías que presentan el Islam radical como el resultado de desigualdades sociales y económicas persistentes y reiteramos que el Islam radical va en contra del modo de vida y los valores europeos.

Coordinar la respuesta inmediata a la amenaza creciente de «combatientes extranjeros»

Para luchar eficazmente contra esta creciente amenaza, los Estados miembros deben armonizar su respuesta inmediata y su estrategia ante los combatientes extranjeros. El Grupo del PPE está analizando todas las opciones sin tabús, incluido:

  • Retirar pasaportes de la UE en casos de doble nacionalidad, sin perjuicio de las constituciones nacionales;
  • Confiscar pasaportes durante un periodo limitado de tiempo;
  • Marcar los documentos de identidad de los yihadistas, prohibiciones de entrada y salida;
  • Marcar los pasaportes perdidos o robados de ciudadanos de la UE;
  • Pedir específicamente a la Comisión Europea que introduzca una definición comunitaria armonizada de «combatientes extranjeros» que incluya sanciones y cualificaciones penales, sobre la base de la Resolución 2178 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, de 24/09/2014;
  • Fortalecer las acciones judiciales (por proselitismo a organizaciones terroristas y formación en campamentos terroristas);
  • Reforzar la vigilancia de las telecomunicaciones, incluyendo los chats cifrados y comunicaciones yihadistas;
  • Crear una lista negra de yihadistas europeos y sospechosos terroristas yihadistas;
  • Volver a introducir las autorizaciones de viaje para los menores de edad.

El Grupo del Partido Popular Europeo es el mayor defensor de la protección y apoyo a las víctimas del terrorismo en Europa y en todo el mundo

El Grupo del PPE ha estado luchando continuamente para conseguir que se dedique una atención específica a las necesidades de las víctimas del terrorismo, para proteger su dignidad y seguridad y ayudarles a deslegitimar y desidealizar el terrorismo.

Los 28 Estados miembros deben disponer de estructuras y organizaciones para la protección y el apoyo de estas víctimas, que deberían cooperar estrechamente para ayudar mejor a las víctimas y sus familias a superar el dolor, protegerlas de la revictimización, las represalias y las intimidaciones, devolverles su dignidad, preservar la verdad y la memoria a través de actos de conmemoración adecuados y garantizar la justicia para las víctimas.

Cualquier medida de apoyo debe adaptarse a las necesidades de la víctima. En este contexto, el Grupo del PPE insta a los Estados miembros a garantizar la completa implementación de la Directiva sobre derechos de las víctimas a fin de que las víctimas dispongan de apoyo financiero y ayuda y asistencia psicológica durante los procesos legales.

Pedimos a la Comisión que estudie la posibilidad de redactar una nueva directiva para un sistema judicial más armonizado y eficaz que garantice el apoyo a los derechos y la protección de las víctimas del terrorismo en particular.

El Grupo del PPE también recalca que la UE tiene una responsabilidad especial con la protección de las víctimas en zonas en crisis en Oriente Próximo, donde las comunidades nativas vulnerables, como los cristianos, están perseguidas por los yihadistas.

El Grupo del Partido Popular Europeo respalda las medidas y herramientas de la UE ya identificadas contra el terrorismo

El Grupo del PPE siempre ha defendido el uso de un sistema europeo de PNR (registro de nombres de los pasajeros) como una herramienta valiosa que se puede utilizar junto con un amplio abanico de medidas para luchar contra el terrorismo que amenaza la seguridad nacional. El número de ciudadanos europeos radicalizados que regresan a Europa después de luchar con el Estado Islámico, Al Qaeda u otras organizaciones terroristas pone en relieve la necesidad de repensar la estrategia de Europa de compartir los datos de los pasajeros aéreos con los servicios de seguridad y las autoridades policiales, incluso en los vuelos dentro de la UE, salvaguardando la privacidad de los ciudadanos. El Grupo del PPE reitera, por lo tanto, su llamamiento a dar un nuevo impulso a la Directiva Europea sobre PNR, que está bloqueada por los socialistas y los liberales en el Parlamento Europeo.

Reintroducción de la Directiva Europea de retención de datos: la UE no puede pretender formular una respuesta eficaz a la amenaza del terrorismo sin proporcionar las herramientas adecuadas a sus autoridades policiales. En este sentido, el Grupo del PPE reitera la necesidad de que la Comisión Europea resista ante la presión que recibe desde la izquierda del espectro político y presente rápidamente una nueva Directiva Europea de retención de datos, teniendo debidamente en cuenta la reciente sentencia del TJUE (Tribunal de Justicia de la UE), que requiere el cumplimiento de los principios de proporcionalidad, necesidad y legalidad para establecer un marco legal para que las autoridades policiales tengan acceso legal a los datos.

Revisión de la Decisión Marco de la UE sobre la lucha contra el terrorismo, que se remonta a 2005. Desde entonces, han surgido nuevas tendencias y nuevas amenazas para la seguridad de la UE. La UE no puede permitirse quedarse atrás. Debemos reformular nuestra estrategia y fijar nuevas directrices y principios de la UE para la lucha contra el terrorismo sobre la base de la Resolución 2178 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, de 24/09/2014. El Grupo del PPE también impulsaría una ambiciosa y renovada estrategia de seguridad de la UE en materia de lucha contra el terrorismo, que se adoptaría en las próximas semanas. Esta estrategia debería incluir propuestas para medidas concretas, una financiación adecuada y un seguimiento estricto, como una inversión sustancial en criptografía, ciberseguridad y seguridad de los datos para fomentar una generación de expertos en el ámbito europeo capaz de defender la UE contra las amenazas ciberterroristas.  

Rastrear e interrumpir la financiación del terrorismo es fundamental. El Grupo del PPE ha luchado con éxito para conseguir un Programa de Seguimiento de la Financiación del Terrorismo de la UE-EE.UU. (TFTP). Actualmente, la UE tiene que asumir su propia responsabilidad y contemplar seriamente la creación de un sistema europeo para el seguimiento de la financiación del terrorismo. En este sentido, el Grupo del PPE se congratula por el reciente acuerdo alcanzado sobre el paquete de lucha contra el blanqueo de capitales y espera que su adopción dé lugar a una mejor cooperación entre las unidades de información financiera de los Estados miembros y facilite el rastreo de fondos.

Del mismo modo, la UE debe evaluar las normas existentes sobre movimiento de armas de fuego ilegales y tráfico de armas vinculadas a la delincuencia organizada. En particular, la UE debe reforzar su cooperación e intercambio de información con los países de los Balcanes occidentales.

Mayor coordinación entre los Estados miembros, EUROJUST y EUROPOL: se debe prestar una atención especial a los aspectos operativos, cuya responsabilidad recae principalmente en los Estados miembros. Los Estados miembros deben aprovechar mejor el Sistema de Información de Schengen (SIS) y el sistema Eurodac, además de realizar pleno uso de la base de datos de Interpol y reforzar las capacidades técnicas de sus autoridades policiales (mediante la interoperabilidad de normas técnicas, por ejemplo). También deberían continuar mejorando la cooperación y el intercambio de información entre sus servicios de inteligencia para agrupar y analizar mejor la información recabada. Los Estados miembros también deberían utilizar mejor el punto focal VIAJEROS de Europol y proporcionar la información requerida. Asimismo, pedimos que Frontex y Europol compartan datos e información para que estén operativos de inmediato y que cualquier obstáculo para su mayor cooperación se elimine sin dilación. Es preciso seguir reflexionando sobre la creación de un centro de lucha contra el terrorismo dentro de Europol que facilite la cooperación entre los servicios policiales y de inteligencia de los Estados miembros. El Grupo del PPE considerará la posibilidad de realizar un estudio de viabilidad sobre esta cuestión. Invitamos a los Estados miembros a aprovechar plenamente el Sistema Europeo de Información de Antecedentes Penales (ECRIS) y pedimos a la Comisión que estudie la posibilidad de reformarlo, puesto que el alcance personal y material actual es demasiado restrictivo.

Mejora del uso del Programa europeo de investigación sobre seguridad: el Grupo del PPE insta a los Estados miembros a aprovechar plenamente el potencial del actual programa «Horizonte 2020» de investigación para la lucha contra el terrorismo.  El Programa de investigación sobre seguridad «Sociedades seguras» tiene una misión específica: luchar contra la delincuencia y el terrorismo. Los temas que se incluyen abarcan desde el ciberterrorismo hasta comprender y hacer frente a las ideas y creencias terroristas;  el objetivo es desarrollar nuevas herramientas y capacidades forenses. El Grupo del PPE está convencido de que los resultados de la investigación pueden contribuir a evitar incidentes, contener potenciales consecuencias y analizar adecuadamente las dimensiones sociales y psicológicas de las redes terroristas.  Por este motivo, pedimos a los Estados miembros que continúen fomentando y apoyando el Programa de investigación sobre seguridad.

Controles fronterizos (fronteras internas y externas): endurecer las normas existentes

El Grupo del PPE reitera su inexorable adhesión a la libre circulación dentro de la UE y, en consecuencia, descarta básicamente las propuestas para suspender el sistema de Schengen. En lugar de endurecer la aplicación de las normas existentes, que ya incluyen la opción de introducir temporalmente controles de la documentación, animamos a los Estados miembros a reforzar el uso de documentos biométricos y sistemas de reconocimiento facial, y aprovechar plenamente el nuevo mecanismo de evaluación de Schengen. Al mismo tiempo, y por lo que se refiere a las fronteras externas de la UE, pedimos que se refuerce la seguridad fronteriza, con controles específicos.

Cooperación con terceros países, actores regionales e internacionales: replantear la estrategia antiterrorista

La UE, EE.UU. y Canadá (y, en menor medida, Australia y Nueva Zelanda) han observado la preocupante tendencia del terrorismo y la radicalización violenta dentro de sus fronteras; por ello, consideramos que la cooperación transatlántica con estos países es esencial. El Grupo del PPE subraya las ventajas de implementar todas las herramientas apropiadas para un mayor intercambio de inteligencia y cooperación entre organismos (incluido el acuerdo de PNR y el TFTP) y lamenta profundamente la reciente y perjudicial decisión de los socialistas y los liberales de solicitar al TJUE un dictamen sobre el acuerdo de PNR entre la UE y Canadá.

Los acontecimientos recientes nos obligan a evaluar las debilidades imperantes que caracterizaron anteriormente la cooperación antiterrorista con países como los países de los Balcanes occidentales, Turquía (país de tránsito a zonas de conflicto), los países del Golfo y otros Estados árabes. Necesitamos unir nuestros esfuerzos para luchar contra la radicalización, rastrear la financiación del terrorismo y desarrollar una nueva narrativa contra el fundamentalismo islámico. La cooperación para la lucha contra el terrorismo y el intercambio de información deben ser un elemento clave en las relaciones de la UE con estos países. También es esencial reforzar esa cooperación con las organizaciones regionales, como la Liga Árabe, la Unión Africana y el Consejo de Cooperación del Golfo. Por ello, el Grupo del PPE celebra el reciente Memorando de Acuerdo firmado con la Liga de los Estados Árabes sobre cooperación en la lucha contra el terrorismo. La UE también tiene que perseguir y fomentar su cooperación con las Naciones Unidas, en particular con su Comité contra el Terrorismo.

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