Rusia es un vecino importante. Consideramos que una estrategia realista y responsable para las relaciones de la UE con Rusia debe basarse en los principios del Derecho internacional , en la disuasión creíble y en un enfoque basado en principios en ámbitos de interés común, con el fin de garantizar la seguridad en los países vecinos de la UE y un orden de paz europeo. Subrayamos la importancia de invertir más en la cooperación con la sociedad civil rusa y el apoyo a la misma, de modo que se fortalezcan los movimientos democráticos en Rusia y se cree una base a largo plazo para las relaciones entre la UE y Rusia. Son precisas sanciones como reacción de principio a cualquier violación flagrante de las fronteras reconocidas internacionalmente y de la soberanía de los Estados. Las sanciones han demostrado ser un medio eficaz de disuadir la comisión de más agresiones rusas en Ucrania. Insistimos en que la UE debe estar dispuesta a considerar la posibilidad de adoptar nuevas sanciones, incluidas sanciones personales a personas concretas, dadas las continuas acciones perpetradas por Rusia.

A través de su desarrollo interno y sus políticas exteriores, Rusia y la UE se influyen mutuamente de manera directa o indirecta e influyen también a los Estados miembros de la UE. Los retos globales del cambio climático, la seguridad energética, la no proliferación de armas de destrucción masiva,  la lucha contra el terrorismo y la delincuencia organizada exigen una estrecha cooperación, por lo que a la UE y Rusia les interesa mucho tener buenas relaciones entre sí. Para restablecer unas buenas relaciones basadas en la confianza mutua, es preciso que Rusia tenga la voluntad de recuperar la confianza y la cooperación pacífica.

La coherencia de las políticas interiores y exteriores de la UE es clave para que haya una política más coherente, eficaz y creíble en materia de política exterior y de seguridad, en especial con respecto a Rusia. Los Estados miembros y la UE deberían hablar con una sola voz y actuar en sintonía. Hacemos un llamamiento en favor de la consolidación de las políticas comunes, sobre todo en los ámbitos del comercio, los servicios y transacciones financieros, la migración, la energía, la gestión de las fronteras exteriores, la información y la ciberseguridad.

Subrayamos que, sin perjuicio de que se adquieran compromisos selectivos con Rusia sobre cuestiones de interés para la UE, la reanudación de la cooperación entre la Unión Europea y Rusia solo puede contemplarse a condición de que Rusia respete plenamente la integridad territorial y la soberanía de Ucrania, incluida Crimea, aplique plenamente los Acuerdos de Minsk (que incluyen el pleno control de la frontera por las autoridades ucranianas, la retirada incondicional de las tropas rusas y de su armamento,  la suspensión inmediata de la prestación de asistencia a grupos rebeldes) y deje de desestabilizar las actividades militares y de seguridad en las fronteras de la UE y de sus países vecinos. El Grupo PPE rechaza la doctrina rusa que supone que el país tiene zonas de interés y derechos especiales para con sus compatriotas en el extranjero, que se ha traducido en acciones deliberadas encaminadas a desestabilizar a sus países vecinos. La arbitraria prohibición de entrada impuesta a una serie de políticos y funcionarios europeos, incluidos actuales y antiguos eurodiputados, debe ser suprimida de forma inmediata e incondicional.

Los funcionarios rusos cuya acción o inacción han posibilitado la comisión de crímenes de guerra en Siria y Ucrania o los han causado tendrán que responder ante la justicia penal internacional. Pedimos a Rusia que coopere plenamente con la investigación sobre el derribo del MH17, que podría constituir un crimen de guerra.

El Grupo PPE apoya los cinco principios rectores de las relaciones UE-Rusia acordados por el Consejo de Asuntos Exteriores de 14 de marzo de 2016:

  • Aplicación del Acuerdo de Minsk como condición clave para cualquier cambio sustancial de la posición de la UE con respecto a Rusia.
  • Refuerzo de las relaciones con los países de la Asociación Oriental de la UE y otros países vecinos, en especial de Asia Central.
  • Refuerzo de la resiliencia de la UE (por ejemplo, en caso de amenazas a la seguridad energética o híbridas, o en la comunicación estratégica).
  • Posibilidad de trabajar de modo selectivo con Rusia sobre asuntos de interés para la UE.
  • Necesidad de entablar contactos interpersonales y apoyar a la sociedad civil rusa.

Aplicación de los acuerdos de Minsk

Solo con la plena aplicación de los acuerdos de Minsk y el respeto incondicional de la soberanía e integridad territorial de Ucrania puede lograrse una solución duradera para la guerra en ese país. Reiteramos nuestra más firme condena de la anexión ilegal de la península de Crimea por Rusia y del apoyo continuado de ésta a las milicias del este de Ucrania.

Lamentamos observar que los acuerdos de Minsk no se han aplicado en el plazo inicial. Rusia sigue ofreciendo apoyo financiero y militar a las milicias. Siguen produciéndose muertes de soldados y civiles. Los supervisores de la OSCE se enfrentan a obstáculos constantes a la hora de acceder a las zonas controladas por las milicias apoyadas por Rusia. Pedimos un acceso ilimitado de dichos supervisores.

Las sanciones aplicadas a raíz de las acciones de Rusia para desestabilizar la situación en el este de Ucrania solo pueden retirarse una vez se hayan aplicado en su totalidad los acuerdos de Minsk. Además, las medidas restrictivas impuestas en respuesta a la anexión ilegal de Crimea y Sebastopol se suspenderán una vez que la península de Crimea se devuelva a Ucrania. Rusia debe respetar la soberanía y la integridad territorial de Ucrania dentro de sus fronteras reconocidas internacionalmente. Sin embargo, por el momento no solo Rusia no avanzado en este sentido sino que la situación en las zonas no controladas del este de Ucrania se ha deteriorado gravemente, siendo las tropas rusas y las fuerzas separatistas, lideradas por Rusia, las responsables de la mayoría de las violaciones del alto el fuego.

Refuerzo de las relaciones con los países de la Asociación Oriental de la UE y otros países vecinos

La Unión debe intensificar su cooperación con los países de la Asociación Oriental a fin de reforzar sus instituciones democráticas, su resiliencia y su independencia, sobre todo teniendo en cuenta los intentos de Rusia de influir de forma encubierta en dichos países obstaculizando muchas de las iniciativas de reforma en favor de la democracia que tienen lugar en ellos. Consideramos necesario crear un mecanismo de intercambio de información entre la UE y los países de la Asociación Oriental en el ámbito de la ciberseguridad. Pedimos a los Estados miembros que aumenten la ayuda a Ucrania, incluidos los mecanismos de defensa adecuados, con objeto de disuadir la escalada militar en el este del país. La UE tiene un gran interés estratégico, político y económico en fortalecer sus relaciones bilaterales y multilaterales con todos los países de Asia Central. La política de ampliación de la UE debe equilibrar la influencia cada vez mayor de Rusia en los Balcanes Occidentales y sus intentos de socavar la integración euroatlántica en los Balcanes Occidentales.

Pedimos a los Estados miembros que refuercen la Política Común de Seguridad y Defensa (PCSD) y la cooperación con los países de la Asociación Oriental que comparten los valores de la UE y pueden contribuir a las misiones y operaciones de la PCSD y están dispuestos a ello.

Refuerzo de la resiliencia de la UE

Las amenazas híbridas sistemáticas por parte de Rusia exigen resiliencia y una fuerte política de disuasión por parte de la UE.

La estrategia informativa del Kremlin es parte de la política de Rusia para debilitar a la UE en su conjunto, y socavar sus políticas.

Denunciamos los intentos de Rusia de socavar los procesos democráticos en las sociedades europeas, en particular mediante el uso sistemático y estratégico de la desinformación y la propaganda, así como el apoyo y la financiación de partidos extremistas y radicales tanto dentro como fuera de la Unión Europea. Las empresas de tecnologías de la información y  comunicación deben cooperar mejor en la lucha contra los troles y bots de los medios sociales rusos si desean continuar operando en la UE. Para impedir toda injerencia de Rusia en campañas electorales nacionales en Europa, el Grupo PPE pide una regulación más estricta de la financiación de los partidos políticos (especialmente a través de la prohibición de financiación directa o indirecta procedente de fuentes extranjeras y de una mayor transparencia) en todos los Estados miembros. Pedimos una investigación en profundidad sobre la financiación indirecta rusa de partidos y fundaciones europeos. El Grupo PPE pide a los Estados miembros que den prioridad a la investigación de la injerencia rusa en las campañas electorales a través de piratería informática, desinformación o ciberataques. Pedimos sanciones más estrictas contra la piratería informática y la publicación de datos sensibles durante las campañas electorales.

Acogemos con satisfacción iniciativas de la UE como la creación del Grupo de Trabajo East StratCom del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) aunque lamentamos  que, hasta ahora, solo cuente con 10 miembros y que el personal esté patrocinado en gran medida por los Estados miembros como expertos nacionales en comisión de servicios. Pedimos al Grupo de Trabajo East StratCom del SEAE que se convierta sin mayor dilación en una estructura permanente de la UE, con una financiación adecuada y sostenible y un personal ampliado significativamente. El Grupo PPE insta al desarrollo de una estrategia eficaz, bien orientada y específica de comunicación y promoción de las políticas y valores de la UE, especialmente en los países de la Vecindad Oriental. Todo esto enviará una señal positiva a esas sociedades, aportará beneficios reales derivados de políticas concretas, como la liberalización de visados, y aumentará la sensibilización pública sobre las actividades de desinformación de agentes externos. Animamos a establecer una sólida cooperación con la Dotación Europea para la Democracia dentro de la zona.

Existe una gran necesidad de un periodismo profesional, independiente, ético y basado en hechos (sobre todo en los medios de comunicación en lengua rusa) para contrarrestar las mentiras y la desinformación, así como una necesidad de llamar la atención sobre la urgencia de la formación y la educación de los periodistas en este ámbito. Subrayamos la importancia de la sensibilización, la educación y los medios de comunicación en línea para los ciudadanos tanto de la UE y de la Asociación Oriental como de las regiones de los Balcanes Occidentales a fin de permitirles que analicen de modo crítico el contenido mediático y puedan identificar la propaganda. La UE debe prestar apoyo a los proyectos destinados a fomentar y desarrollar estándares periodísticos elevados, la libertad de los medios de comunicación y la información imparcial y fidedigna en Rusia.

El sector energético es un elemento significativo de la política exterior de la UE. Apoyamos firmemente la rápida culminación de una Unión Europea de la Energía integrada, en particular la interconexión de las redes energéticas nacionales, con el fin de reducir considerablemente la dependencia de los distintos Estados miembros con respecto a los proveedores exteriores de energía, sobre todo Rusia. Instamos a los Estados miembros a que tengan en cuenta los intereses estratégicos europeos y sigan los principios de solidaridad antes de emprender acuerdos energéticos exclusivos con Rusia. Los países de la Asociación Oriental deberán integrarse en una futura Unión Europea de la Energía.

Consideramos que el proyecto Nord Stream 2 no se ajusta a la política energética de la UE, refuerza la dependencia de la UE del suministro de gas ruso y constituye una amenaza para el mercado interior de gas de la UE. Este proyecto tampoco es compatible con los principios básicos de la política de vecindad oriental o de la política exterior y de seguridad de la UE. Por lo tanto, pedimos a las instituciones de la UE que evalúen detenidamente la compatibilidad del proyecto Nord Stream 2 con el Derecho de la Unión y, en su caso, lo dejen en suspenso, con objeto de garantizar que toda la legislación pertinente de la UE se respete plenamente y celebrar un acuerdo con Rusia sobre infraestructuras energéticas a escala europea. Pedimos a las instituciones de la UE que ninguna de las infraestructuras de gasoductos en alta mar y en tierra dirigidos hacia la UE vaya en absoluto en detrimento de la estrategia de la Unión de la Energía y que todas ellas se utilicen respetando completamente la legislación comunitaria, en especial el tercer paquete energético, las normas sobre seguridad del suministro de gas y las normas sobre competencia y medio ambiente.

Rusia aprovecha la falta de un marco jurídico internacional en ámbitos como la ciberseguridad y la falta de responsabilidad en la regulación de los medios de comunicación y utiliza a su favor cualquier ambigüedad en estas cuestiones. Condenamos la guerra híbrida emprendida contra Ucrania y la interferencia intencionada en los procesos democráticos y electorales. Europa debe reforzar considerablemente su ciberseguridad y capacidades de ciberdefensa individuales y colectivas, realizar evaluaciones de riesgo, hacer un seguimiento de las amenazas cibernéticas y elaborar estrategias sobre el modo de luchar contra la guerra cibernética y la guerra de la información. A fin de mejorar la ciberseguridad, debemos desarrollar una industria europea en este ámbito, con un mayor compromiso en lo que se refiere a la investigación.

Compromiso selectivo con Rusia sobre cuestiones de interés para la UE

Creemos que es importante encontrar maneras de calmar las tensiones actuales y entablar un diálogo constructivo con Rusia a fin de hallar medidas dirigidas a reducir el riesgo de peligrosos malentendidos y errores de cálculo. Es importante que haya una mayor transparencia mutua en las actividades militares y de guardia de fronteras, con el fin de evitar incidentes aéreos y marítimos con Rusia.

Apoyamos el diálogo en ámbitos de interés común, como la lucha contra el terrorismo, la no proliferación, el control de armamento y el comercio, con el objetivo de que Rusia cumpla los tratados y acuerdos internacionales.

En el ámbito de la economía y el comercio, la UE y Rusia tienen mucho que ganar de la mejora de sus relaciones. No obstante, hasta que la Federación de Rusia responda plenamente a las grandes preocupaciones de la Unión Europea expuestas en el presente documento, incluida la relacionada con la plena aplicación de los acuerdos de Minsk, la UE no podrá solicitar ni aceptar ningún acuerdo comercial y económico reforzado con la Federación de Rusia. Por otra parte, las conversaciones o los trabajos sobre los acuerdos formales entre la Unión Europea, sus Estados miembros y la Federación de Rusia, o los organismos o acuerdos comerciales de los que Rusia forma parte, deben ir precedidos de la plena aplicación por parte de la Federación de Rusia de su Protocolo de adhesión a la OMC y otras obligaciones de esa organización [1]. El sector agrícola europeo, afectado por el embargo ruso que siguió a la introducción de sanciones de la UE, necesita un escudo económico adecuado.

Es precisa una transformación fundamental de la agresiva política rusa hacia la UE y sus Estados miembros para poder seguir avanzando en la realización de proyectos importantes y en propuestas de establecimiento de una cooperación más intensa. La UE y sus Estados miembros deben respaldar y motivar una evolución positiva de la situación en Rusia.

En Siria, será imposible derrotar al terrorismo sin una solución política. Denunciamos las acciones militares rusas que han provocado todavía más víctimas civiles. Rusia deberá hacer todo lo posible por utilizar su influencia sobre el régimen de Bachar el Asad para que éste ponga fin a la tragedia, así como para contribuir eficazmente a reducir la violencia. En caso de que Rusia esté dispuesta a utilizar su influencia de forma positiva y deje de tener una actitud hostil, hay disposición a colaborar con ese país en la resolución del conflicto en Siria y en la búsqueda de una solución política.

La UE ha estado siempre abierta y dispuesta a entablar un diálogo constructivo en el marco del Derecho Internacional y de la gobernanza.

Participación en contactos interpersonales y apoyo a la sociedad civil rusa

Acogemos con satisfacción la voluntad de dar un mayor apoyo a la sociedad civil rusa y participar en contactos interpersonales, sobre todo con los jóvenes rusos y de la UE. Subrayamos la necesidad de animar a las personas a que participen en el desarrollo de una sociedad civil auténtica e independiente. Todo ello pese al deterioro de los derechos humanos, incluidos la libertad de expresión, los derechos de asociación y de reunión y los derechos de las personas LGBTI, como en Chechenia, donde recientemente se produjo una purga contra su comunidad.

Se anima a la UE a entablar contacto con los funcionarios rusos a nivel local, regional y nacional, a través de todas las plataformas y las organizaciones de la sociedad civil que estén dispuestas a desarrollar una visión de las relaciones políticas y diplomáticas con la UE basada en la asociación y la cooperación.

Proponemos que se conceda una financiación adicional para los programas de fomento de los agentes no estatales, como la Dotación Europea para la Democracia y el Instrumento Europeo para la Democracia y los Derechos Humanos, con el  fin de abordar esta cuestión en Rusia. Deben reforzarse el Estado de Derecho y los principios democráticos.

Destacamos la importancia del papel de la UE en el apoyo a los procesos democráticos, los derechos humanos y sus defensores y la sociedad civil en las zonas de conflicto o de posconflicto donde esté implicada la Federación de Rusia.

Creemos que deben potenciarse iniciativas marco como Horizonte 2020 y Erasmus+.

Continuaremos revisando la evolución de la relación con Rusia y procuraremos establecer y adaptar medidas y orientaciones adecuadas sobre cómo gestionar dicha relación (a nivel interparlamentario y en las interacciones cotidianas).

[1] En caso de que dichos acuerdos incluyan a Estados que no sean la UE, sus Estados miembros y la Federación de Rusia, será un requisito previo de tales acuerdos la pertenencia de esos Estados a la OMC y su pleno cumplimiento de las obligaciones de esa organización.